Por mí,
Por mi eterna persecución
Por mi eterna condena
Por mi eterna humillación
Por mi eterno acoso
Por mi eterno irrespeto
Por mí perseguida ideología
Por mí perseguida religión
Por mis perseguidas palabras
Por mis perseguidos sueños
Por mis perseguidos anhelos
Por mis perseguidos suspiros
Por mis injustos jueces
Por mis terribles perseguidores
Por mis numerosos enemigos
A quienes nunca busque
A quienes nunca quise
A ellos, a ellas, estas palabras, que también serán acusadas, violentadas y hostigadas.
Sigan disparando
Sigan culpando
Sigan acechando
Sigan urdiendo
Sigan blasfemando
Sigan difamando
Sigan distorsionando
No me he rendido, no me rendiré. Supongo que esta es la guerra de nunca acabar, donde solo yo estoy condenado a perder. Moriré, no interesa. Seguiré, como ustedes siguen, no parare, la lucha continua, aquí no hay paz.
Salve reina de la penumbra
Salve madre de todos los sueños
Salve señora mía
Salve esperanza de los derrotados
Salve maestra de los afligidos
Salve oscuridad palpitante
Salve eterna venganza
Salve refugio del olvidado
Salve, la resistencia, la lucha, la no aceptación, la inconformidad, la nunca completa búsqueda de justicia; Salven, pues venceremos, con nuestra sangre sobre el suelo.
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