jueves, 26 de junio de 2008

Por mí.

Por mí,

Por mi eterna persecución

Por mi eterna condena

Por mi eterna humillación

Por mi eterno acoso

Por mi eterno irrespeto

Por mí perseguida ideología

Por mí perseguida religión

Por mis perseguidas palabras

Por mis perseguidos sueños

Por mis perseguidos anhelos

Por mis perseguidos suspiros

Por mis injustos jueces

Por mis terribles perseguidores

Por mis numerosos enemigos

A quienes nunca busque

A quienes nunca quise

A ellos, a ellas, estas palabras, que también serán acusadas, violentadas y hostigadas.

Sigan disparando

Sigan culpando

Sigan acechando

Sigan urdiendo

Sigan blasfemando

Sigan difamando

Sigan distorsionando

No me he rendido, no me rendiré. Supongo que esta es la guerra de nunca acabar, donde solo yo estoy condenado a perder. Moriré, no interesa. Seguiré, como ustedes siguen, no parare, la lucha continua, aquí no hay paz.

Salve reina de la penumbra

Salve madre de todos los sueños

Salve señora mía

Salve esperanza de los derrotados

Salve maestra de los afligidos

Salve oscuridad palpitante

Salve eterna venganza

Salve refugio del olvidado

Salve, la resistencia, la lucha, la no aceptación, la inconformidad, la nunca completa búsqueda de justicia; Salven, pues venceremos, con nuestra sangre sobre el suelo.

No hay comentarios: