¿Qué hace una piedra en el suelo? ¿Estorba? ¿Finge? ¿Busca algo? ¿Busca otras piedras?
Claro que no. Una piedra solamente se dedica a existir. ¿Es existir una actividad?
Seguro. Que gran actividad. Existir. Existir que pesa, que no tiene sentido, no exclama, no huele, no se siente, no se toca.
Gran actividad aquella, la de existir. Sin saber nada, y sin quererlo.
Una piedra en el suelo.
Que gran mierda.
…
-Mira hacia allá, ¿que ves?
-Un hombre joven, mirando por la ventana.
-Eso no es un hombre, es una sombra.
-Eso no es una sombra, es un reflejo.
-Eso no es un reflejo, es un recuerdo.
-Eso no es un recuerdo, eso, no es nada.
-Ahí lo tienes, eso me interesa, no me interesa nada.
…
Y es esta la realidad de las cosas, la realidad, si es que es aprensible. Tanta gente. Demasiada, mucha. Es solo cuando se esta sumergido en la efímera presencia de una gran multitud, que se tiene la verdadera dimensión de esta situación. Es solo aquí, y solo ahora, así sabe, así se toca. En medio de tantos, solo hay ausencia. Es irónico tener a tantos rodeándolo todo, y estar completamente solo. Esta es la presencia, la otredad, la distancia, el absurdo. Mala suerte, decisiones equivocadas, quien sabe. Soledad, eso si, sin nada mas, esto es.
No hay comentarios:
Publicar un comentario